El cambio climático, la sequía prolongada y el desmanejo que sufriría el río Dulce, prodrían hacer desaparecer la Laguna Mar Chiquita en la provincia de Córdoba. Esta no es una idea descabellada si vemos las imágenes satelitales que nos muestran la bajante más grande de los últimos años y que comenzó a notarse gravemente desde 2003.
En esta imagen tomada por la Conae en octubre de 2009 se observan unas franjas blancas que bordean las márgenes de la laguna y la isla, que muestran el suelo desnudo con alto componente de sal. Los colores verde y gris indican suelo desnudo o con escasa cobertura vegetal.
En 2007, se había tomado otra imagen y, si se comparan las dos, se puede ver claramente esta situación.
Alrededor de la laguna, el terreno se ve en tonos rojos y verdes. Los colores rojizos indican presencia de vegetación, que se encuentra en las primeras etapas de crecimiento, particularmente vigorosa. Los colores verdes corresponden a suelo desnudo o con escasa cobertura vegetal. Aquí se puede ver el informe preparado por la Comisión Nacional de Actividades Espaciales.
“Las imágenes indican una baja en la disponibilidad de agua producto de la sequía y el consumo que se produce durante el período seco de Córdoba, que este año fue más grave”, explicó Álvaro Soldano, especialista en teledetección aplicada a eventos hídricos de Conae, al diario La Voz delInterior.
La Laguna Mar Chiquita es uno de los ecosistemas más importantes del país y tiene una superficie de 6.000 kilómetros cuadrados. La zona alberga 329 especies de aves, 35 de reptiles, 16 de anfibios y un número todavía no precisado de mamíferos.
Laguna del Plata
Entre las localidades de La Para y Marull, a 150 kilómetros aproximadamente de la ciudad de Córdoba, asoma un brazo de la Laguna Mar Chiquita, llamado Laguna del Plata. Fuente de ingresos de estos dos pueblos, este espejo de agua también sufre las consecuencias de la gran bajante.
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Aquí, se puede observar claramente el corrimiento de las aguas. Hay casi 200 metros de costa, cuando siempre osciló en los 50 y 60 metros. Pensar que alguna vez también llegó hasta la barranca.

Más de 150 metros separan la barranca del agua

Las sombrillas quedaron muy lejos.

Desde el agua se puede apreciar la gran bajante
Nuevo Hotel Savoy
En 1919 llegó a La Para Pablo Guglieri, un hacendado inmigrante que trascendió en la localidad, ya que le dio un fuerte impulso a la modernización del pueblo. Construyó entre 1923 y 1926, un hotel de cinco estrellas, el SAVOY HOTEL, sobre playas de su campo que daba a la Mar Chiquita. Tenía 120 habitaciones, usina, frigorífico, pastelería y un ferrocarril (económico tipo Decauville de 17 km. de longitud) que unía estación La Para con el gran hotel. Además, tenía canchas de tenis y crocket, piletas de natación, vestuarios, alquiler de botes y duchas.
Después del fracaso del primer emprendimiento, demolido en 1942, realizó un nuevo hotel sobre las márgenes de la Laguna del Plata, llamado Nuevo Hotel Savoy, mucho más modesto.
En los 70, con la gran crecida de la laguna, que inundó gran parte de la localidad de Miramar, también se llevó al hotel de Guglieri. Hace unos años, desde la ruta sólo se veía el techo. Hoy, por la gran bajante, pueden verse sus restos y la pileta circular, alimentada por un surgente natural.

Restos del Nuevo Hotel Savoy

La columna no resistió el embate del agua.

En el medio de la pileta, puede verse el surgente natural.
Nubes de sal
Esta bajante, fue la que produjo la aparición de nubes de sal que, traídas por los vientos, incluso llegan hasta San Francisco o Villa María. Estas nubes de sal podrían tener consecuencias negativas sobre cultivos, suelos y salud de la población, sobre todo en el área cercana a Mar Chiquita, donde se da con mayor incidencia. En esta imagen captada por la Nasa se puede observar este fenómeno.
¿Se convertirá este espacio riquísmo en biodiversidad en una salina en los próximos años? ¿Y si hacemos algo?

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