Este es el lugar en la web para compartir esas cosas escritas por ahí y las fotos que saqué en algún momento.
Mi nombre es Pablo Giordana. Nací en 1979 en un pueblito del sudeste de la provincia de Córdoba (Argentina), llamado San Antonio de Litín. Allí daba lo mismo que estuviera gobernando una dictadura o no. Casi nunca pasaba nada. Viví en esa localidad hasta los ocho años. Pasé una infancia de pantalones cedidos por mis primos y una adolescencia de colores fluorescentes en distintos pueblos de la provincia.
Mi padre trabajaba en un banco y siempre lo trasladaban después de algunos años. Esos cambios nunca fueron traumáticos para mí y me permitieron conocer mucha gente. Creo que disfrutaba la sensación de ser nuevo en cada lugar: esa extrañeza con la que te miran y cómo se viven los procesos de adaptación. Hice algunos amigos que todavía conservo a pesar del tiempo y la distancia.
Cuando terminé la secundaria me fui a estudiar a la ciudad de Córdoba, como la mayoría de los jóvenes que tienen esa posibilidad. Podría decir que la revista hecha en el último año del colegio y los diarios que compraban todos los días en mi familia me marcaron para estudiar periodismo.
Pero no. Cuando tuve que decidir una carrera universitaria, creí que Ingeniería Industrial me brindaría una salida laboral más estable. Algebra y el profesor Rodríguez decidieron que fuera periodista. Al segundo año que cursaba esa materia, después de quedar libre nuevamente, me fui a inscribir en Comunicación Social de la Escuela de Ciencias de la Información de la UNC. No hay un día que no agradezca a las derivadas y a las integrales no haberlas entendido nunca.
Hice la carrera demasiado bien y rápido, como para que mis padres no creyeran que lo mío eran los bares y las excursiones nocturnas con mis amigos.
En los últimos años decidimos, con un grupo de compañeros, ponernos en acción. Estaba buena toda la teoría, pero sentíamos que nos faltaba práctica. Hicimos una revista gratuita, que repartíamos en el barrio estudiantil de Córdoba. No sólo teníamos que hacer las notas, sino que también debíamos vender la publicidad para mantenerla y distribuirla. Caminamos todas las veredas de la ciudad en busca del dinero para mantenerla con vida. La experiencia duró dos años y varios números que todavía atesoro.
Por ese tiempo (en 2005) también me presenté a una pasantía en la Facultad de Filosofía y Humanidades de la Universidad Nacional de Córdoba, para un área de Comunicación que se estaba formando. Ahí quedé desde entonces.
Empecé haciendo las notas para Alfilo, la revista digital de la Facultad (www.ffyh.unc.edu.ar/alfilo) que recién lanzaba su primer número. Hoy ya vamos por el número 29. También estoy encargado de actualizar y mantener la página web (www.ffyh.unc.edu.ar), distribuir un boletín informativo, con todas las novedades de la institución y hacer las notas para divulgar las actividades del Centro de Investigaciones de la Facultad (www.ffyh.unc.edu.ar/ciffyh). Además, cuando me queda tiempo, colaboro en otras publicaciones de Córdoba. Por ahí andan las notas en la revista de turismo El Galeón y en La Central. Últimamente, me especialicé en periodismo digital en el Colegio Universitario de Periodismo de Córdoba.
Contacto: pablogiordana@yahoo.com.ar